Hernán Camacho_ En la mañana del 25 de febrero, una lancha con matrícula de Florida irrumpió en aguas territoriales cubanas frente a Los Cayos de Falcones, en Villa Clara, con diez hombres armados hasta los dientes: fusiles de asalto, chalecos antibalas, cócteles molotov, mirillas telescópicas y uniformes de camuflaje. Las Tropas Guardafronteras de Cuba repelieron la incursión: cuatro atacantes muertos, seis detenidos e imputados por terrorismo. Lo que pocos saben es que el ataque no llegó en silencio: llegó anunciado, celebrado y transmitido en vivo por TikTok, Facebook e Instagram durante semanas.
El terrorismo anticubano tiene en Miami una historia de seis décadas, desde la Brigada 2506 que desembarcó en Playa Girón en 1961, pasando por los grupos Omega 7 y Alpha 66, hasta los hoteles dinamitados en La Habana en 1997 por cuenta de Luis Posada Carriles. Lo nuevo en este capítulo es que las redes sociales funcionaron como cuartel de reclutamiento, escenario de bravuconería armada y plataforma de propaganda, todo al mismo tiempo. El Observatorio de Medios de Cubadebate documentó 114 publicaciones en Facebook, Instagram y TikTok donde los participantes exhibían sus armas, proclamaban su misión y normalizaban la violencia ante miles de seguidores.
Lo más grave: parte de ese material sigue visible. Días después del ataque, vídeos y fotografías de los implicados armados permanecían activos en las plataformas de Meta y en TikTok, sin que ningún algoritmo de moderación los hubiera detectado ni retirado. El periodista Javier Díaz Machado, de Univisión Miami, confirmó que el grupo se organizó durante meses a través de esas mismas redes. Es decir, las plataformas que censuran cuentas progresistas en segundos, permitieron que se planificara una operación armada transnacional durante semanas.
La pregunta que los grandes medios no hacen es la que nosotros ponemos sobre la mesa: ¿hasta cuándo la doble vara? Las mismas corporaciones tecnológicas que bloquean contenido político de izquierda en América Latina, en una censura dirrecta a los contendios criticos al capital, dejaron correr impunes, los preparativos de un ataque terrorista contra un Estado soberano de Cuba.




