Mientras el noticiero público RTVC Noticias acaba de ganar por segundo año consecutivo el Premio India Catalina como Noticiero Favorito del Público, una campaña sistemática de acoso cibernético y persecución política busca desprestigiarlo. El Pacto Histórico emitió un comunicado en el que rechaza estos ataques, señalando que se enmarcan en la campaña electoral y tienen un objetivo claro: debilitar la única ventana democrática de acceso a la información que tiene el país, con presencia en todos los territorios y corresponsales que representan las regiones.
Lo que molesta a los poderes fácticos es precisamente lo que hace grande a RTVC: que tenga corresponsales en cada rincón de Colombia, que sea una estructura fuerte con emisoras y presencia nacional, que sus periodistas no informen desde la comodidad de Bogotá sino desde las veredas, los ríos, las montañas y los barrios populares. RTVC no es un medio cualquiera: es el único que pone por encima del interés individual el derecho de la sociedad a estar informada. Y por eso lo atacan.
Los resultados hablan por sí solos. RTVC Noticias fue reconocido como el segundo noticiero más confiable del país por el Instituto Reuters, con un 60% de confianza de marca, superando a El Tiempo, El Espectador, Caracol y RCN. En la jornada electoral del 8 de marzo, generó más de 412.000 visualizaciones en digital, duplicando el promedio de los medios tradicionales. Además, fue el primer medio público y el tercer noticiero de televisión en alcanzar un millón de seguidores en TikTok. El pueblo ha hablado: la gente confía en RTVC.
La persecución contra los medios públicos no es casualidad. Es la misma lógica de quienes durante décadas acallaron las voces disidentes, quienes convirtieron la información en mercancía y la democracia en un negocio de dos canales privados. RTVC rompió ese monopolio y le devolvió la palabra a las regiones. Por eso lo atacan. Porque informar con verdad, desde los territorios y para el pueblo, es un acto subversivo para los que siempre han querido controlar lo que Colombia sabe.
Desde La Chispa rechazamos esta persecución y nos solidarizamos con los trabajadores de RTVC. Defender los medios públicos es defender el derecho a la información, la pluralidad y la democracia. Que sigan atacando es la mejor prueba de que van por buen camino.




