Home Análisis Mil millones de dólares al día: el precio de la guerra imperial...

Mil millones de dólares al día: el precio de la guerra imperial que pagarán los nietos de los gringos

0

Hernán Camacho_ Estados Unidos gasta mil millones de dólares diarios en la guerra que le impuso a Irán. Desde el 28 de febrero, cuando empezó la ofensiva, los contribuyentes norteamericanos ya han desembolsado más de 25 mil millones de dólares. Para que se hagan una idea: son 11.574 dólares por segundo, 41 millones por hora. Una fortuna que sale de los bolsillos de los trabajadores, pero que los grandes medios llaman “inversión en seguridad”. Lo que no dicen es que esa plata va directo a los contratistas de la guerra, los mismos que siempre ganan cuando el imperio decide bombardear.

El Pentágono presentó las cifras ante el Congreso. Y aunque los números son escalofriantes, la prensa hegemónica los presenta como un mal necesario. Como si defender los intereses geopolíticos de Washington en Medio Oriente justificara derrochar los recursos públicos en una guerra que, según los propios analistas, será pagada por los nietos y bisnietos de los estadounidenses. Porque esta guerra no se financia con los impuestos de hoy, se financia con deuda. Y la deuda de Estados Unidos ya supera los 39 billones de dólares. Alguien tendrá que pagarla. Y no serán los dueños de las industrias bélicas.

En los primeros seis días del conflicto, el costo fue de 11.300 millones de dólares. Un ritmo que no tiene precedentes en una guerra tan corta. Pero en Washington, donde el presupuesto militar es sagrado y la vida de los pueblos es desechable, esta cifra se celebra como un éxito de la industria armamentista. Mientras tanto, en Irán, las bombas siguen cayendo sobre escuelas y hospitales. En Minab, 168 niñas fueron asesinadas por un ataque de “precisión”. La precisión de matar a quien no puede defenderse. La precisión de gastar miles de millones en destruir mientras la pobreza crece en casa.

La moraleja de esta historia es siempre la misma: el imperio gasta hasta el infinito para mantener su dominio, pero el costo humano y económico nunca lo pagan los que deciden la guerra. Lo pagan los jóvenes que son enviados al frente, los civiles que quedan bajo las bombas, y las generaciones futuras que heredarán una deuda impagable. Por eso, cuando hablan de “defender la libertad”, lo que realmente están defendiendo es el negocio de la guerra. Y ese negocio, como siempre, se paga con sangre y con deuda. Los nietos de los estadounidenses ya están pagando por una guerra que no eligieron. Los hijos de Irán ya están muertos. Y el mundo, una vez más, mira hacia otro lado

NO COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Salir de la versión móvil