Jose Diaz Granados_ El 25 de febrero de 2000 falleció en Bogotá el camarada Gilberto Vieira, uno de los más importantes dirigentes comunistas de Colombia y de Nuestra América.
Nacido en Medellín el 5 de abril de 1911, era hijo de don Joaquín Vieira Gaviria, de filiación conservadora, y de doña Mercedes White Uribe, prima segunda del general Rafael Uribe Uribe, caudillo liberal revolucionario, cuyas ideas sociales influyeron hondamente en la familia.
Gilberto Vieira hizo estudios secundarios en el Instituto Universitario de Manizales –de donde fue expulsado por haber dicho, entre otras cosas, que Jesucristo había sido el primer comunista–, y en 1930, a los diecinueve años, ingresó al Partido Comunista de Colombia, al que dedicaría la vida entera y del cual sería su máximo dirigente entre 1947 y 1991.
Dirigente popular y periodista
En su primera juventud se destacó como dirigente estudiantil en la Universidad de Caldas. Participó en la organización de las comunidades indígenas del Cauca y en la organización y fundación de la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC.
En 1934 apoyó la candidatura presidencial del líder indígena y popular Eutiquio Timoté y dos años más tarde fue uno de los oradores principales en el Primero de Mayo en el acto de celebración del Día de los Trabajadores junto al presidente Alfonso López Pumarejo.
A lo largo de su vida pública, Vieira se desempeñó como concejal de Bogotá y de otros municipios; representante a la Cámara en varias ocasiones, director de Diario Popular, entre 1941 y 1946; y también de Transformación, Ahora y Vanguardia.
Como periodista, escribió millares de páginas sobre problemas colombianos y de política internacional, crónicas y ensayos de índole ideológica, la mayoría de los cuales se publicaron en el periódico VOZ, en sus diferentes etapas (Voz de la Democracia, Voz Proletaria y VOZ, la Verdad del Pueblo, su nombre actual), desde su fundación en 1957, el único periódico revolucionario de Colombia que se ha mantenido incólume – contra los más hórridos vientos y las más ominosas mareas –, a lo largo de siete borrascosas décadas.
Escritos políticos
En los años cuarenta, Gilberto Vieira escribió y publicó un libro polémico, en el cual refutó el cuestionado texto de Carlos Marx sobre Simón Bolívar y colocó al genial caraqueño en su justo lugar histórico, militar y político, titulado Sobre la estela del Libertador: El criterio marxista acerca de Bolívar. Fue considerado en su momento como un acto de extremada audacia, ya que entonces los comunistas no ponían en duda los dogmas ni las directrices del marxismo internacional.
Otros libros suyos son los titulados: Quiénes son los traidores de la democracia; Lucha de clases y liberación nacional; 9 de abril: experiencias del pueblo; Escritos políticos; Frente Amplio contra el despotismo, y un amplio reportaje realizado por la escritora marxista e ideóloga chilena Marta Harnecker, titulado Combinación de todas las formas de lucha, publicado en 1988.
Persecución, clandestinidad y resistencia
Durante más de medio siglo, Vieira fue objeto por parte de distintos gobiernos de persecuciones, amenazas y prisiones, además de padecer no pocos ciclos de clandestinidad. Sin embargo, siempre estuvo al frente de su partido sin salir de Colombia, afrontando los rigores de la violencia partidista de los años cuarenta y cincuenta, así como también la guerra sucia de finales del siglo, en la que cayeron tantos centenares de luchadores sociales, en especial, militantes del Partido Comunista Colombiano y de la Unión Patriótica.
Singular carisma
En el plano personal, recuerdo a Gilberto Vieira como un hombre amable y sencillo, de singular carisma, parco en sus opiniones y enérgico en sus intervenciones públicas y en sus discursos parlamentarios.
Dueño de una vasta cultura en cuestiones de historia, marxismo, literatura, arte y política, que expresaba tanto en sus escritos como en sus arengas, denunciaba las injusticias sociales, el terrorismo estatal y las continuas arbitrariedades perpetradas por el imperialismo a través de sus subordinados.
A finales de la década del cuarenta, el camarada Gilberto contrajo matrimonio con Cecilia Quijano Caballero, de cuya unión nacieron Joaquín (ya fallecido) y Constanza, destacada periodista. Su única hermana, Maruja Vieira, fue una de las más notables poetas colombianas intemporales.
En 1999, el diario El Tiempo destacó a Gilberto Vieira entre los cien personajes nacionales más sobresalientes del siglo XX. Para el poeta comunista Luis Vidales, Vieira era la figura histórica más brillante de Colombia, “después del general Santander”.
En el 115 aniversario de su natalicio: ¡Gilberto Vieira White, presente!
