Chascona observando La Serena...

Miradas, opiniones, sueños, cotidianos, de trigos no muy limpios..
  • Inicio
    Inicio Aquí es donde puedes encontrar todas las publicaciones del blog.
  • Categorías
    Categorías Muestra una lista de categorías de este blog.
  • Etiquetas
    Etiquetas Muestra una lista de etiquetas que se han utilizado en el blog.
  • Bloggers
    Bloggers Busca a tu blogger preferido.
  • Acceder
    Login Tu cuenta
en Sin categorizar

Y ese mar que tranquilo te baña.

Tamaño de fuente: Mayor Menor
Calificar el artículo:

El mal llamado Océano Pacífico. El que lo nombró así debe haberlo visto cuando presenta su aspecto de taza de leche y no recordó, que ni por asomo; se puede confiar en aguas calmas.

Cuándo le da la furia y se embravece, se vuelca con fuerza y arrasa con todo lo que tiene a su paso. Y todo esto sin decir agua va. Calles completas inundadas por espuma y sal rabiosa.

Eusebio Lillo seguramente también lo percibía así y entonces escribió " Y ese mar que tranquilo te baña, te promete el futuro esplendor". No pensó en tribunales internacionales, mucho menos en fallos, que en más de una oportunidad el pacífico iba a volverse iracundo y lo que se suponía, era patrimonio de los chilenos, pasaría a ser un negocio de poquísimas familias.

Los pescadores artesanales hacen lo que pueden para conseguir su sustento desde las profundidades marinas y poco y nada pueden contra la megacompetencia con la que usa y abusa esta clase privilegiada que también es dueña de las olas que lamen nuestras orillas en un gesto milenario.

Acabo de leer un artículo de un diario que no voy a nombrar, pero que popularmente es conocido como el que miente, en que el ejecutivo declara que este gobierno "tomará todas las precauciones y disposiciones necesarias para defender los legítimos derechos de nuestro país"

Qué cosa tan graciosa, por decir lo menos. La pregunta es obvia ¿no? ¿Del país o de las familias que son dueñas del mar? Chile posee 200 millas marítimas. De extremo sur a norte. Pero ni eso es de todos. Y los recursos que este genera , mucho menos. Bien lo sabemos todos.

Escuchamos al vocero de este gobierno declarar con voz tiritona sobre el famoso fallo que está pronto a dilucidarse. ¿Cual sería su angustia? Imagino que no es por lo que escribió Eusebio Lillo. Este mar a ratos nos baña tranquilo y a ratos le da lo belicoso.

Supongo que se refiere más bien a los recursos que están en él y del que pocos , los mismos de siempre, profitan. Varios fallos se me presentan en la cabeza. El primero, que este océano de pacífico, poco.El el otro fallo está la percepción de Lillo, pues el futuro esplendor que prometía iba a ser de unos pocos. Y el tercero es el famoso fallo del que todos hablan. Por lo tanto, supongo que este país, para los dueños de casi todo, incluído el oleaje , debe estar muy distantes de asilarlos contra la opresión que deben estar sintiendo en sus cuentas bancarias.

La noche está calma. Hay poco ruido y si bien , no poseo acciones en las 200 millas marítimas, desde acá lo puedo sentir, en aquel sonido arrebatador. Menos mal que de eso, no han podido adueñarse.

Última modificación en
Etiquetado en: Eusebio Lillo Fallos Mar


..."Mi historia, en Peni 348 se mantiene intacta. Como La Serena de siempre. Sin aspavientos, sin vozarrones, con la calma característica de los que nacimos aquí y con el olor a mar que a eso de las siete de la tarde nos arrebata un poco."...

Comentarios