in

LA EXASPERACIÓN

Explicando sensaciones

La exasperación es una sensación existencial. No es solo un adjetivo descriptivo de un acto formal. Descripción que le pone nombre a un estado, en el que, de lo que pudiese ser una leve molestia, se pasa al dolor

con una levedad indefinible. La exasperación es el espacio de contención de la pachotada, el grito, el golpe o la explosión.

Una revolución puede estallar como producto de llevar a un pueblo a un estado de exasperación que termina en redefinir el modelo de sociedad y el modo productivo de todos y cada uno. Se puede originar por una inexplicable causa o bien por la continua y repetitiva insistencia del absurdo lógico impuesto. Por ejemplo, cuando una verdad de todos comprendida, comprobada por la ciencia, la fe y la experiencia es negada con alevosía, veleidad e ignorancia. Por esa simple persistencia, se pueden crear las condiciones reales de exasperación.
No es un estado puramente emocional, es más bien una reacción, que puede generar la angustia y desechar toda pauta de conducta suficiente como para expresarla en un ataque de rabia, una puesta en escena total del desmadre, el grito, golpe, destrucción incontrolada, violenta y sin tapujos, incontenible, como una ola de mar abierto, color granito y del tamaño de una montaña andina.
La exasperación se acumula, puesto que, como una gota de agua, en una caverna, forma durante largo tiempo una formación puntuda llamada estalagmita, que devendrá, de una u otra forma, inexorablemente, en el quiebre de la estalagmita; ya sea por volumen, por peso o por espacio. Una sola gota, hará, a fin de cuentas, que se desmorone, reviente en su base o caiga con estrépito y parafernalia, hacia cualquier costado. Lo mismo puede suceder con las sensaciones acumuladas, los actos sociales, las conductas equívocas , las medidas políticas falseadas, los maniqueos económicos, las conductas cívicas perversas, las mentiras sostenidas, las monotonías del espíritu y la cultura, los engaños consecutivos, el consumo y derroche ilimitado, el uso de la fe para otros fines, las cuentas públicas frente a un mar de descontento y la inexorable desidia. Todos aquellos actos, y otros tantos más no expresados, pueden desatar la exasperación y su consecuencia, sin retorno posible.
– No corresponde hacer esta descripción solo porque Google no te dice nada al respecto. ¿La buscaste en Inglés?
Me mira de nuevo como si lo que acababa de describir fuera la absoluta verdad de las verdades. De hecho, sí, había buscado el adjetivo en cuanto diccionario encontré en la red. Ninguno lo definió. Solo vaguedades, sinónimos del mismo y nada mas. Recordé que a Kierkegaard le hubiese gustado hacer una exhaustiva definición o sermón al respecto. Llevando esta fenomenoalía humana – posiblemente he inventado una palabra – a la harina de su quintal cristiano.
Para cerrar la anécdota, le digo que si. Que busqué exasperarme desde hace mucho. Que, desde que comprendí la soledad humana, la soledad y la aventura de cada ser vivo, esos que somos y aquellos que nos rodean, he sabido que la exasperación es la fuerza de gravedad de esa soledad. Nada mas que eso.
Javier Rojas Aguayo
La Serena 2019

What do you think?

Written by Chispero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

5 + dieciocho =

GIPHY App Key not set. Please check settings

This Guy Swinging In The Park Is Basically Poetry

21 Ladies That Will Have You Wishing It’s Friday